sábado, julio 29, 2006

Húmedo FIB (20, 21, 22, 23/07/06)

Current Music: The One You Love ::: Rufus Wainwright
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Casi, casi, desisto de escribir esta entrada, pero he pensado que escribiendo las primeras líneas, aún sin ganas, me entrará el gusanillo por terminarla.

Pues estos últimos días he estado en el FIB, como el resto de la humanidad, a tenor del petamiento de la ciudad que acoge al susodicho festival. No sabía que título ponerle a la entrada, que resumiese la vivencia. Finalmente me he decidido por un adjetivo que podría aplicarse a todos los aspectos de la estancia en Benicássim: HÚMEDO. Pero no humedad de la buena, de esa que da fresquito y hace crecer las plantas. Me refiero a la humedad que se pega a la piel como un moco, que se queda en la ropa que llevas y la que tienes en la maleta, que humedece la sábana y que luego de madrugada se enfría sobre tu piel, sobre tu ropa, sobre la sábana y hace que cojas un catarro de aupa en pleno Julio. De esa hablo.

No sabría llevar un orden en esta crónica porque el FIB es mucho más que música, de hecho a veces parece que el aspecto musical del festival es sólo un añadido que sirve de telón de fondo a otras muchas experiencias. Por eso no sé si centrarme en los conciertos o en lo otro, aunque hablar de los conciertos implicaría necesariamente hablar de la experiencia personal, de cómo estaba física y mentalmente yo en esa actuación, para justificar mi opinión sobre ella, asi que casi que me centro en la experiencia y que los conciertos sirvan de instrumento unificador.

Para empezar decir que he acabado hasta los huevos de autobuses, que encima de ser incómodos, calurosos o congelantes según si llevan aire o no, y tediosos, nos maltratan las retinas con películas cuyo visionado debería estar prohibido por ley. Voy a tenerme que replantear mi convicción por el bien de la humanidad de no sacarme el carnet de conducir.

El camping:

Fuimos al que mejor espina nos daba desde el principio, y más que nada porque los otros dos ya estaban a reventar, y como además éramos las segundas esperando para entrar se nos suponía un buen sitio para colocar la tienda. Dos señoritingas de ciudad intentando montar una tienda gigante que se nos caía por todos los lados. Qué penosas que somos. Suerte que andaban por ahi nuestros vecinos gallegos que montaron sus dos tiendas (una de ella más gigante aún que la nuestra) en un periquete y les sobró tiempo para montar la nuestra en lo que yo tardaba en traer algo de agua. La ubicación de la tienda evidentemente era mala, porque el pavo que coloca no se fija en que te dé la sombra o tenga un espacio vital entre tienda y tienda, si no en meter el máximo número de tiendas por metro cuadrado. Como en el Qué Apostamos vaya. Así que nos daba la solana desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde, tiempo en el que no podíamos ni plantar un pie en la tienda ni en los alrededores sin sufrir riesgo de deshidratación o combustión expontánea por efecto del calor. Luego a partir de las seis en realidad tampoco pasabamos mucho tiempo porque era tiempo de adecentarnos un poco para ir al recinto, por lo que el tiempo en la tienda se reducía a unas cuatro horas en las que dormíamos como lirones hasta que ese despertador llamado calor húmedo nos despertaba a las nueve en punto. Pero no nos vayamos a creer que esas cuatro horas de sueño se pasaban entre algodones y sueños de corderitos saltando vallas no, durante esas benditas horas de descanso hacía un frio del cagarse! (un frio húmedo, qué duda cabe). Y nosotras sin saco. Pa' qué. Por lo menos llevamos un colchón hinchable y (milagro!) no se pinchó, por lo que al levantarnos por lo menos no teníamos los huesos como si nos hubiera pasado una apisonadora por encima.

Otro tema del camping eran las duchas. Dos hileras de tuberías con unas 60 duchas al aire libre, unas enfrente de otras, para entretener la vista en la posaderas o delantera (según te de la espalda o la cara) del de enfrente mientras nos enjabonamos. Menos mal que el calor y la practicidad dejan los complejos en un segundo plano y al segundo día restregarte tus partes con jabón delante de 80 personas (unas en bañador, otras en bolas) resultaba de lo más normal y cotidiano.

Rutinas:

Las mañanas-tardes se planteaban como una huída sistemática del sol, cosa que practicamente nunca conseguíamos, y un peregrinaje de bar en bar para poder utilizar un baño en condiciones, aunque afortunadamente y gracias al calor (que algo bueno tenía que tener) practicamente no meabamos nunca. Y así pasaban los días, entre caminatas hacia la playa, o hacia el polideportivo (un oasis de sombra) y reposos más o menos duraderos tiradas como colillas por los suelos en mi más que sufrida toalla.

El FIB:

Los recintos de conciertos tienen la particularidad de hacerme perderme en ellos. Por mucho tiempo que pase en ellos, nunca sé encontrar el camino hacia la salida, o hacia otra carpa, o hacia donde sea, y no, no iba borracha, de hecho no recuerdo haber bebido menos en los años que tengo, y fumar, poquito también, aunque tenía a Vane poco menos que esclavizada en la manufactura de porros. QUÉ DE GENTE, LA MADRE DE DIOS!!!. Incredible. Rios y rios de gente (guiris más que otra cosa) por todas partes, POR TODAS. Un agobio. Según cifras oficiales 40000 personas por día. A mi me parecían 100000 por lo bajo. Para salir de los conciertos era toda una odisea. No me extraña que me desorientase, si no veía salidas, no veía carpas, no veia nada más que gente!. Gente de todos los tamaños (el hermano gigante y albino del de Keane), colores (sobretodo colorado), sabores (sabor sudor, me imagino, aunque no lo experimenté, afortunadamente) e indumentarias, que por cierto, si llego a saber que aquello era una fiesta de disfraces algo me habría improvisado, porque o iban disfrazados, o los guiris confundieron su maleta con la de sus santas madres y por eso iban con batas y saltos de cama a los conciertos... Como ya he dicho, el 60% de los fibers (tirando por lo bajo) eran extranjeros, de Inglaterra, y de Manchester más concretamente (qué tendrá esta ciudad que congrega a la mayoría de los hooligans musicales?), lo cual fue y es muy criticado por los españoles. A mi particularmente los guiris no me molestaron lo más mínimo, y me proporcionaron momentos de mucha risa. Como es mi primer FIB no puedo comparar con anteriores, pero al parecer la masificación y el creciente número de extranjeros entre los asistentes está devaluando mucho el ambiente. En lo primero estoy 100% de acuerdo, en lo segundo ya no sabría decir. En mi opinión los ingleses tienen un espíritu festivalero distinto al nuestro. Nosotros al contar la música con cuentagotas nos centramos mucho en el aspecto musical mientras que ellos, que la tienen completamente asimilada en sus vidas, disfrutan más de otros aspectos del FIB, vamos que se dedican más a beber (beber, beber, beber, beber...) y a tomar el sol mientras escuchan a esos grupos que habrán tenido la oportunidad de ver 40000 veces, no como nosotros. Resultaba curioso que no me topase con ninguno que cantase las canciones, cuando se supone que al cantarlas en su idioma les sería más fácil sabérselas (yo sin ir más lejos, recurro a mi mejor aguachipeich para cantarlas).

El
Jueves fue el día más cansino. Llevando despiertas ni se sabe las horas (porque en el autobus nocturno no dormimos, qué duda cabe), en plena adaptación al clima caribeño y sin ningún grupo que nos motivase especialmente, dedicamos la noche a ojear un poco el recinto, las carpas, los tenderetes de comida y esas cosas. Como el resto de días, llegamos ya anocheciendo, por lo que me perdí a Sr. Mostaza y Teitur, pero es que con esta calor qué esperan?, a quién se le ocurre programar conciertos a las cinco de la tarde en pleno Julio?, este y otros detalles motivan mi teoria de que los organizadores del festival lo que verdaderamente querían era aniquilarnos a todos. Así que nos sentamos en el cesped del Verde mientras se nos vaporizaban los tímpanos oyendo a Tom Verlaine y Jimmy RIP (un coñazo insufrible de ruiditos de guitarra). Después nos adentramos un poco en el mogollón para ver a los Sunday Drivers, con un proyecto muy interesante que combinaba una orquesta sinfónica con el rock. Tenía yo a este grupo bastante aparcado desde que Emilio me dejó su primer disco años ha, y fuera a ese conciertillo suyo en el Swell (no por ellos, sino por los Magic Bus, grupo Pepinero). Durante ese concierto, y durante todo ese día en general nos vimos totalmente rodeadas de extranjeros, hasta el punto de pensar que eramos las únicas ibéricas de todo el pueblo, a excepción de los trabajadores que se sorprendían de poder hablar español con nosotras(el resto de días, mágicamente aparecieron los españoles y en las zonas en las que nos poníamos solían ser más que los guiris). No sé cómo aguantamos hasta las 3.00 en que empezaron los Scissor Sisters, muy marchosos y divertidos si... como las orquestas de los pueblos. No me habría sorprendido que se hubieran puesto a tocar el Paquito Chocolatero o la última de Bustamente, en serio. Es que a ver, cantantes chico y chica como en las orquestas, trajes chillones y brillantones como los de las orquestas, simpatía y sobreactuación como en las orquestas, qué es?, pues eso, una orquesta.

El
Viernes se planteaba más animado, con los Strokes, que se nos habían escurrido hasta entonces. Justitas llegamos a la carpa donde tocaban Babyshambles, llena a reventar (para mi el concierto de carpa más petado). Apenas vimos entre la multitud y los vaporizadores, que difuminaban al Pete y su banda al fondo, pero según se dice, los organizadores se cuidaron de ponerlos prontito para que no diera mucho tiempo a que les subiera la mierda que se ponen, asi que estuvieron decentes, más a mi gusto que Dirty Pretty Things creo yo. Vimos a Garzón, Walkmen o Futurheads?, no me acuerdo!, no debía tener yo los receptores muy allá en ese momento... De Pixies si que me acuerdo, y del parón de 20 minutos por las avalanchas de las primeras filas, y del pavo de la organización que nos amenazaba con no avanzar hacia delante NUNCA! también. Para lo poquito que conocíamos lo pasamos muy bien, sobretodo con Where Is My Mind (pero qué guapa que es El Club De La Lucha!!) y Here Comes Your Man, evidennnntemente. Después nos posicionamos (bastante mejor de lo que esperaba) para ver a los Strokes, pero antes tocaban Echo And The Bunnymen, un grupo con un cantante que tenía como aires de divo, que salió a hacer un bis sin que nadie se lo pidiera. Después si, Strokes. A estas alturas de la vida no debería sorprenderme que un grupo valorado suene tan bien en directo, que la voz del cantante sea idéntica a la de los discos. Por fin nos quitamos la espinita de verlos.

A partir del
Sábado ya nos considerábamos totalmente adaptadas e integradas en el ambiente festivalero. Nos planteamos dormir un poco a costa de Nadadora, The Organ y Calla, a los que tenía ganas, pero más ganas tenía de echar siesta. Asi que para eso de las nueve estábamos dispuestísimas para ver a Morrisey, que aunque no es santo de mi devoción este señor, bien se merecía una escucha, aunque sólo fuera por decir "yo estuve en un concierto de Morrisey, y él también!", pero claro, no contábamos con un artista invitado que requirió todo nuestro tiempo durante el concierto. Los cuatro únicos idiotas que no estábamos en el Verde a la hora de Mozz éramos los pelados que esperábamos sacar pasta del cajero, más la China Patino, que grababa para su finiquitado programa una crónica probablemente inventada del FIB porque apuesto lo que sea a que no vio ni medio concierto seguido. Asi que si, algo oímos, o más bien no oimos desde nuestra privilegiada posición, sin agobios de gente, pero eso sí, pelín alejada del escenario... No oímos Sorry, a ver si alguien que estuviera me saca de dudas. Ya descartando lo poco o nada que quedara de Morrisey, nos sentamos tranquilamente a ver a Jay Jay Johansson, mientras gradualmente se iba llenando su carpa de gente que salía del Verde, a ver si a Vane se le pasaba el ascazo de llevaba encima (remitiéndonos a la RAE: asco. (De asqueroso). 1. Alteración del estómago causada por la repugnancia que se tiene a algo que incita a vómito. Esto mismo, pero más) y luego a buscar un poco de cous cous de tenderete mientras nos acercábamos a la carpa donde tocaría Rufus Wainwright. Mismo repertorio que en el Summercase, aunque menos hablador y con Cumpleaños Feliz de por medio. Así que entre el Summercase y el FIB habré visto como medio concierto de este señor, por otras cosas que luego aunque me gustaron, me dejan con el regustillo de que probablemente habría disfrutado más en el de Rufus. Así que con las mismas, tiramos para el Verde a ver a The Kooks. Nos extrañó que no tocaran Seaside, aunque luego nos enteramos que sí la tocaron, cuando íbamos de la carpa al verde :S Ya aprovechando la coyuntura nos fuimos posicionando para el concierto de Franz Ferdinand, a los que más ganas tenía de ver, después de haber llegado a la determinación para mí misma y mis adentros de que Take Me Out es la polla en cebolla. Coger un buen sitio justo tras la segunda barrera que colocaron tras los "altercados" el día anterior con Pixies, no fue nada complicado, mucho menos de lo que había pensado, con tanta gente y esas cosas pensé que las primeras filas estarían monopolizadas por los 4 fanáticos de turno, pero resulta que yo debía ser uno de ellos... Asique el grupo de Alex Kapranos, sin su batería de siempre, pero con un sustituto muy bien aleccionado, nos dio el espectáculo y la diversión a través de sus pegadizas y efectivas melodías. Ni qué decir tiene que di por amortizada la pasta del abono al oir aquella canción que es la polla en cebolla. Tras estos, y sintiendolo mucho por Morning Runner, me pesaba más el cansancio que la posibilidad de descubrir un gran grupo, y nos fuimos a casita, tralalaralarita.

Y así, sin comerlo ni beberlo, nos plantamos en el
Domingo como por arte de magia. Porque los días pasaban como segundos, a pesar de que el calor lo hacía todo como estático, pero ya estábamos acostumbradas a vivir en la inmundicia, como mendigos sin hogar (sólo que sin mendigar, aunque tuvimos tentaciones de robar alguna propina de más de 6 euros que dejaban los guiris en las terrazas...). Por una vez llegamos bien para Editors, eso si, al final del todo, pero con una buena panorámica. Sonaron muy bien, incluso con una guitarra menos (que se jodió casi al principio). Me quedé sin Yann Tiersen por ir a coger un buen sitio al Verde, que aún no se había abierto y que contaba con bastante gente esperando (supongo que los días anteriores ocurriría igual, no sé), asi que por nuestros ovarios que entramos en el corralillo, y entramos. Y lo bien que se vivía alli dentro!, si lo sé acampo con la tienda alli los tres días!. Con eso del aforo reducido dentro del círculo estábamos más anchas que panchas. A las nueve, y con el jodio Sol, que todavía no se despegaba de nuestros cogotes salen Madness al escenario, con su marcha, sus ritmos ska, sus trajes y una sombrilla de playa. Hay a quien se le hizo pesado, la verdad es que yo lo pasé bien, y las que teníamos al lado ni te cuento, todavía me arrepiento de no haberlas grabado en video, de qué irían puestas?. Para la última canción contamos con la presencia de la niña-mujer hija de uno del grupo, que cómo bailaba la niña!, igualita que las de al lado, por cierto. Seguidamente (en realidad 45 minutos de espera después) llegaron Depeche Mode, los grandes esperados, los cabezones del festival. Según Vanesa el concierto resultó un tanto frio en cuanto a la acogida por el público. Está claro que no va a ser lo mismo que un concierto sólo de ellos, porque alli habría gente que no sintiera más que mera curiosidad por el grupo, como yo en el 90% de los conciertos. También parte de la culpa la tiene el grupo, que no varió ni repertorio ni actitud, ni guiños al público con respecto a su gira individual, y claro, pretender que en un festival te canten A Question Of Time... como que no. Yo lo disfruté como una enana. Y ya con los pies destrozados tras unas cuantas horas de pie derecho, nos planteamos renunciar a ver a Placebo desde el huevo por un poco de agua (que quieras que no, las necesidades primarias son eso, primarias). La providencia puso en nuestro camino hacia la salida una botella de litro y medio enterita tirada por algún seguridad, asi que dimos media vuelta, claro. Sin ninguna esperanza de aguantar de pie ni dos canciones nos enfrentamos a Brian Molko y su grupo, o debería decir compañero, puesto que los otros tres pintaban más bien poco en la configuración escénica. Bastante compañía tenían con sus veintecientasmil guitarras que iban luciendo en cada canción. A mi particularmente el setlist me favoreció porque se centró mucho en el último disco, que era el que mejor yo conocía, pero reconozco que la distribución de canciones era un tanto caótica. 6 o 7 del último disco, una tanda de hits (no me tocaron Pure Morning, me tienen contenta...), otras 2 o 3 del disco y un par un poco más desconocidas, todas mezcladas con desconcierto. Los encontré mucho más activos de lo que me esperaba. Gran profesionalidad, y gran voz la de Molko, y eso que no me hace demasiada gracia. Probamos a quedarnos por ahi durante Deus, porque me apetecía oir algo de éstos y de los Rakes, que venían después, pero nuestras piernas dijeron que nanai, que o descansaban un rato o las podíamos amputar, y claro, teniendo en cuenta que el día siguiente había que levantarse a las seis para recoger el chiringuito, decidimos hacerles caso. Menos conciertos de los que esperaba ver, aunque si que vi mejor de lo que esperaba y disfruté los que yo quería. Eso es lo que dio de si el recinto, que no nuestra aventura festivalera.

Los perroflautas:

La primera vez que lei acerca de ellos fue en el foro del FIB, hace ya dos años o más. La descripción que allí se hacía parecía un tanto caricaturesca, pero es que no, son así. Los perroflautas son seres entre hippies y punkies, que parece que llevan sin bañarse años, aunque no tantos años como los que deben estar sus perros sin ver el agua. Porque como buenos perroflautas, tienen que ir acompañados de un perro, que cuanto mayor sea su parecido a una rasta, mejor. Esta primera parte explica la primera parte del término: perroflauta. La segunda, resulta tan obvia como la primera, aunque hasta el tercer día o así no vimos a un perroflauta con su flauta dulce (si si, de las que nos obligaban a tocar en el cole). Los perroflautas comunes pasan el día escondidos en sus grutas secretas (esto es, una furgoneta customizada con todo tipo de lujos perroflauticos) o durmiendo en los parques en su defecto. Por la noche abarrotan los senderos de camino hacia el recinto ofreciendo todo tipo de productos, en su mayoría psicotrópicos, a grito pelao, como en el mercadillo (en este caso, de las drogas).

Conclusiones y fin:

Asi que a las 7 de la mañana estábamos listas, con todo recogido y empaquetado para ir a la Renfe que estaba justo detrás del camping pero que para llegar a ella había que dar un rodeo insufrible. Una vez alli nos la encontramos abarrotada de gente haciendo cola para coger su billete. Evidentemente no llegamos a coger el tren de las 8.04, no al menos con billete. Asi que fuimos sin él, en un tren totalmente embutidos unos con otros. Y así llegamos a Castellón, pero esta ya es otra historia...


  • Había mucho más guiri mono en comparación con los españoles. Pero muchos más españoles civilizados en comparación con los guiris.
  • La gente de la organización majísima, y en general todo aquel con el que tuvimos contacto.
  • Nos encontramos como 400 veces con los mismos 5, pero en los 4 días no localicé a Sonia y Vir.
  • Para vivir experiencias, el FIB. Para ver conciertos, el Summercase.
  • Me quedé con ganas de pisar más la carpa Pop.
  • Viva el corralillo!!.
  • Viva nosotras, que tenemos más huevos que la Pantoja!!.
  • Si pensáis que he escrito esto en lo que dura la canción de Rufus, es que también creéis en los Reyes Magos.
  • Volveremos el año que viene?................

lunes, julio 17, 2006

Summercase (segundo día)

Current music: Boy, She Can Sing ::: Teitur
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La gente tiene una capacidad de redacción y síntesis que dejan mis pobres crónicas a la altura del betún... Algún día podré resumir lo vivido en un festival en un parrafito. De momento, a joderse con lo que hay.

Sábado 15

Llegamos justitos para coger una birra e ir pitando al concierto de

20.15 Dirty Pretty Things: Aqui el hecho de que compare este grupo con los Babyshambles o con The Libertines ya si tiene más sentido. Aún así no puedo hacerlo porque no conozco apenas nada de ninguno de los tres. Sonaron contundentes y pegadizos, y como tampoco pedía más de ellos salí satisfecha. Igual si los hubieran programado más tarde me hubieran pegado más fuerte.



21.00 Astrud: Cogimos el concierto ya empezado. Astrud es esa clase de grupos inclasificables, y tras ver sus pintas, más aún. Cuando los escucho me acuerdo de Emilio, y de él me acordé escuchando La Boda. Tocaron también Bailando, quedándose con el respetable que no los conocía, y haciendonos bailar con la canción del verano.

22.00 Belle & Sebastian: Se les veía unos tipos muy majos y agradables con el público. Incluso invitaron a un par de chavalas a subir con ellos a bailar (por cierto, otro que se las trae bailando, no ganábamos para risas), y le cantaron el Cumpleaños Feliz a una tal Estefánia. Yo les calificaría como banda-orquesta, porque entre todos los que son tocan los más diversos y extraños instrumentos. En lo técnico les doy un 10, pero la verdad es que me aburrieron un poco.

00.00 The Cardigans: Otro grupo que a lo mejor no hubiera visto (y mirando el horario, seguro que no habría visto) si no fuera porque a Fran se le aflojan los calzoncillos con la cantante, y mira, pues me alegro, porque el concierto resultó de lo más satisfactorio. Cardigans es de esos grupos de los que piensas que conoces menos de lo que realmente conozco, y así me sorprendí tarareando la mayoría de sus hits como Erase/Rewind, Lovefool o My Favourite Game, un final de concierto perfecto. Merece comentario aparte lo flipado que estaba el bajista, vaya afán de protagonismo...

Para estos tengo fotos para elegir, que Fran se explayó :P

Tras el concierto, pasando por el escenario donde estaban Daft Punk (que me quedé con las ganas de bailar One More Time), arrastré a estos a ver a

1.15 The Spinto Band: Los últimos 15 minutos, pero mira, pillamos Oh Mandy, menos da una piedra.

A partir de aquí vino la división. Fran y Vane se fueron a ver a Massive Attack y yo me fui a la carpa a por

02.00 Maxïmo Park: Y, oh si, qué decisión más bien tomada. Cómo me gusta este grupo, y más después de ver las ganas que le ponen en directo. Todas sus canciones son hits que gustan instantáneamente, y además tocaron Postcard Of A Painting y The Coast Is Always Changing seguidas, un orgasmo prolongado. El cantante ido de la olla, como bien rezan los Mandamientos de los grupos indies, pero muy mal por el guitarra y el bajista, que no porque tocaran mal ni mucho menos, si no porque no cumplian con el mandamiento de pesar menos de 50kg, de parecer un guiri recien salido de Mallorca (bueno, eso uno de ellos si) y de llevar la ropa más cool del Fashion Indie Magazine. Una pena que la acústica de la carpa no me dejara apreciar los matices de la voz del cantante. Final con Apply Some Pressure, como debe ser.

Reencuentro con la pareja en uno de los miles de puntos de encuentro diseminados por el recinto, y birrita para celebrarlo. El qué?, no sé, lo que sea. En seguida empezó

03.15 Fatboy Slim: Que si los Chemical ya ni fu ni fa este ya ni te cuento. Pero el buen rollo hace milagros y ahi que nos quedamos hasta casi las 5 bailando al tipo este, que ni siquiera pinchó sus temas, si no una especie de remezclas. Ahora que escucho un poco de James Murphy, me da que a Fran le habría gustado más este plan. Una vez más les arruiné la fiesta a estos pidiendo ir a casa, con lo que decidimos atravesar, como despedida, el escenario de cabo a rabo, repletito de gente bailando y saltando. Qué movidas se le ocurren a la Pane. A mitad del camino no nos quedó otra que unirnos a la masa botando para no ser aplastados por ellos. Experiencia altamente recomendabla, en serio.

Notillas varias que se me habían pasado:

  • Practicamente todos los artistas nos regalararon algunas frases en castellano. Vanesa se pregunta: esto lo harán en todos los sitios? en china también?. Yo digo: Pues digo yo que si. Desde los recurridísimos "Hola, cómo estás?" (que "estáis" ya es demasiado complicado), hasta una presentación de cada canción en toda regla con chuleta incluida, como hizo el amigo de los Maxïmo Park. Lo más gracioso sin duda fue el intento fallido de Rufus Wainwright de hacer callar al público. "Callawro!, CALLAWRO!!".
  • Qué fashion-victim que es la peña. Que ojo, yo también me considero, pero no hasta el punto de dejarme la salud por ir divina de la muerte a un pedregal. Comentario dirigido tanto a asistentes como a artistas, que no les importaba ir dejando charcos de sudor mientras pudieran seguir llevando su cazadora hiper-fashion-de-la-muerte... Y digo yo, no se puede ir mono y cómodo a la vez?. Pues va a ser que no.

Me quedo con las ganas de haber visto a muchísimos grupos, de hecho leyendo experiencias por ahi, parece que me perdí muchos de los GRANDES conciertos, aunque no me arrepiento de mis elecciones. Prefiero ver 4 conciertos enteros a 40 trozos de distintos. Creo que incluso es una muestra de respeto hacia el artista, que plantea su repertorio en un orden que tiene un sentido, y si no lo vemos completo tampoco deberíamos poder opinar. Siempre existen las excepciones en las que el artista directamente te empuja a salirte de su concierto (como Lou Reed), pero en general creo que la impresión global de un artista la debe dar una actuación al completo, no una canción en concreto.

Y ahora que todavia soy consciente de que se me está yendo la pinza, acabo diciendo: Summercase, hasta el año que viene!!.



Muchas gracias a Fran por las fotazos que me ha cedido y que ni siquiera sabe que voy a utilizar para la crónica :P

Sum Sum Summercase! (primer día)

Current music: El ventilador
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Curioso lo del fenómeno blog... algún día tendría que escribir acerca de esto... También es curioso que donde más se hable del fenómeno blog sea en los blogs... Por cierto que acabo de descubrir que existe la manera de que se puedan crear entradas de distintos usuarios, para crear una especie de "revista virtual" donde cada cual aporta lo que quiere (en realidad esto yo ya lo sabía pero no había visto mis posibilidades al respecto hasta hoy)...

Por qué no me centro un poquito en lo que iba a hacer?. Así tardo luego en escribir las entradas, y así de pereza me da luego actualizar... si es que es la pescadilla que se muerde la cola...

...y sin más dilación (ejem) nos sumergimos en lo que viene a ser un finde rápido y anestesiante, como los tirones de la cera.

Evento: Festival Summercase 06.
Fecha: 14 y 15 de Julio.
Lugar: Madrid (Boadilla del Monte, recinto que antaño debió ser una cantera por la cantidad de pedruscos) y Barcelona (Parc del Fórum, que alguna utilidad le tendrán que dar).

Viernes 14

Salimos tempranito de casa porque no sabíamos lo que nos esperaba. Ante la posibilidad de pérdida (que la tuvimos), de atasco en la carretera (que lo tuvimos), y de masificación de gente para aparcar (que para nada, menos mal), más vale ser precavidos.

Llegamos al descampado aquel (porque claro, somos de Madrid, y este pillaba algo más a mano que el de Barcelona). Pulserita, ligero (ligerísimo) registro de pertenencias, tapones fuera, tapones de repuesto para después del registro, y a inspeccionar.

Si tuve alguna pega para el primer gran Festival celebrado en Madrid (creo que mejor que Festimades y Metrorockes varios), fue el dichoso recinto. Suelo plagado de pedruscos que hacían imposible mantenerse de pie en la misma postura más de 10 seg. Paradójico también que prohiban entrar las botellas con tapón por si pueden ser utilizadas como objeto arrojadizo cuando en el suelo tienes suficiente material como para lapidar a los grupos alli presentes, y a sus familiares y amigos, si me apuras. Los escenarios también estaban muy pegados, y se producían los inevitables solapamientos de sonido, más notorios en las carpas. Por lo demás yo le doy un 8/10. Buenas indicaciones, sin colas para los tickets, las bebidas y los baños, poca masificación (en general) en los conciertos, puntualidad...

18.45 The Paddingtons: Cómo perdernos a los protegidos de Mercé!. Siguiendo su recomendación allí que nos plantamos con la tercera canción empezada. Carpa a medio llenar (siendo generosos), sonido potente, canciones rápidas y todo eso que caracteriza a los millones de grupos británicos de la nueva horneada.

19.30 The Feeling: Sólo sonándome el single, habiéndolos visto de reojo en Sol Música cuando vamos al Viejo Mesón, no esperaba demasiado de este grupo, pero me equivoqué. Los chavales se ganaron al respetable con humildad y buen hacer.
Increíble la correctísima vocalización del cantante al dirigirse al público. Se le entendía todo!. También me impresionó la calidad vocal de la banda al completo, desde el cantante, hasta los coros de los demás músicos, compenetrados y cada cual en su tono, no como la mayoría de grupos, en los que el bajista/guitarrista de turno se limita a berrear para rellenar un poco.

20.15 The Dandy Warhols: Otros de los que no conocía demasiado, aparte de Bohemian Like You y las que habían sonado en el shuffle del reproductor. Rock psicodélico muy ameno. La chica de la pandereta y los efectos le dio a Vanesa la idea del puesto que tendría yo en su banda (yo quiero ser coristaaaa!).

21.30 Starsailor: Básicamente los únicos de los que me conocía la discografía al completo. No puedo ser objetiva, de hecho, cuándo lo he sido?. Me encantan. Les tenía unas ganas tremendas desde el Xacobeo, y ellos se quedaron gratamente sorprendidos por la acogida, porque hace 3 años al público se la sudaba si tocaban o bailaban muñeiras en el escenario. Se agradecería que se currasen una versión del Four To The Floor más bailable. Lástima que no tenga setlist de esta ni de ninguna actuación porque ahora no recuerdo la mayoría de los temas que tocaron, aunque se movieron entre los singles (como todos los grupos que actuaron).

22.15 Rufus Wainwright: Otro al que tenía ganas. Qué voz tiene Rufino... si es que a mi las voces personales me matan... claro que si lo acompañas de un estilo personal ya para qué contarte... Pero el destino no quiere que este hombre y yo entremos en contacto total, porque tanto en este festival, como en el FIB, coincide con otros que me pueden más... Asi que disfruté de lo que pude mientras estos se desesperaban por conseguir un bocadillo. Heróica la actitud de Rufus y en general de todos los artistas de las carpas, que tenían que soportar el sonido de los escenarios colándose en sus conciertos. Al menos tuve tiempo de oir la preciosa The Art Teacher, y nos tuvimos que ir cuando interpretaba Halleluja con su hermana Lucy (que yo entendí Libby, pero bueno), porque empezaba a las

23.00 New Order: Y a estos si que no me los quería perder. Yo soy una de esas herejes a las que les gusta más la nueva etapa del grupo, más rockera, menos ochentera, por eso deseaba oir como agua de mayo Krafty y 60 Miles An Hour. Pues yo no las oí por ninguna parte. Luego hablando con Olga, que estuvo en el de Barcelona, me dijo que allí si que sonó Krafty, y yo ya dudo, y si aquí la tocaron y no la reconocí?. Que yo recuerde no iba ni borracha ni drogada, pero es que también tocaron canciones del último disco, que es el que tengo más trillado, que apenas reconocí. Qué le pasa al grupo?, o qué me pasa a mi?. Anyway, aunque no les perdono esas dos grandes ausencias, debo reconocer que me lo pasé muy bien, y que bailamos mucho con los temas más electrónicos, sobretodo los de Joy Division, como Love Will Tear Us Apart o True Faith, y con Bizarre Love Triangle, la canción con el estribillo más ñoño de la historia. Como fin de concierto, Blue Monday, por supuesto. El amigo Bernard se marcó unos bailecitos al más puro estilo abuelo-en-las-fiestas-del-pueblo-intentando-parecer-moderno impagables.

Momentito de descanso paseando por las carpas y buscando un sitio para sentarnos mientras escuchábamos a

00.30 Cut Copy: De estos si que no conocía nothing de nothing. Muy rockeros y prometedores la verdad. Otros que tuvieron que aguantar la maldición de las carpas porque en las dos últimas canciones se les fue la luz (al día siguiente ya no habían pantallas en las carpas, serían la causa de los apagones).

01.15 Keane: Vamos a ver qué tal lo hace el mofletudo. Muy poco interés me levanta este grupo, salvo por Somewhere Only We Know, que me gusta muy mucho. Y por eso fuimos, a ver si caía ésta en los 15 minutos que les reservamos antes de ir a ver a

01.30 Chemical Brothers (Dj Set): Que los quería ver Fran, y que a mi me entusiasman los mismo que Keane, o menos. Pero mira, así bailábamos un rato y veíamos qué se cocía. Pues si, evidentemente alli algo se cocía, y era la gente!!. Qué abarrotamiento de carpa Dios mio; la gente aparecía de todas direcciones y se metía por la única entrada, situada en un extremo de la misma, hasta que el colapso fue tal, que empezaron a levantar las lonas de los lados y a meterse por ahi, y la Vane que estaba de un intrépido que daba miedo nos animó a intentar pasar "al otro lado" entre empujones y restregones varios. Aguantamos cosa de 3 minutos, hasta que la situación se me asemejó a una olla a presión a punto de explotar y me entró el pánico al pensar en las consecuencias de un momento de subidón en alguno de los temas que pinchaban. En realidad el símil que hice no fue el de una olla, si no el de un molde de flan, imaginando que si de repente la carpa saliera volando, los del interior nos quedaríamos pegados con la misma forma que hacía la carpa. Asi qué vuelta a

01:45 Keane: A los que llegamos justo justito para oir su temazo (o al menos mi temazo), y el último single, que se puede llamar Is It Any Wonder?. No sé. La verdad es que no sé porqué se meten tanto con ellos. Lo dan todo y son humildes. El defecto que les veo no es su culpa, es que creo que no son un grupo para festivales, al igual que The Feeling por ejemplo, pero estos últimos aún son lo suficientemente desconocidos aquí como para darse a conocer de esta manera.

02:00 Razorlight: Érase un hombre con una guitarra pegada al sobaco. Estábamos en la misma situación que con los Dandy Warhols, interés inicial por conocerlos, pero desconocimiento casi total de sus canciones, y esto unido a 10 horas de cansancio y dolor de pies, igual influyeron en que no les prestase toda la atención que merecían. Yo creo que me gustan más los Flaming Lips (nota: a lo largo de este blog probablemente haré más comparaciones absurdas entre churras y merinas. No sé porqué, pero tiendo a comparar algunos grupos con otros, sin aparente relación). El caso es que aparte del agotamiento físico, mentalmente estábamos frescos como lechugas, asi que supongo que la excusa de la falta de atención no es válida. Eso si, con Somewhere Else, nos resarcimos por todas las canciones olvidadas.

Como esta entrada ya es más larga que un día sin pan, la próxima la dedico al segundo día, para que parezca menos...

domingo, julio 16, 2006

Superblog Returns

Current Music: Cheated Hearts ::: Yeah Yeah Yeahs
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Exactamente 8 meses y 13 días sin actualizar. Me merezco un premio al blog más desactualizado, ya que hoy hay concursos de toda índole y premios a las categorías más frikis ya podían crear éste y así gano algo gracias a mi seña de identidad, la vagancia.

No han habido ganas, esa es la verdad. No es que no hayan habido ideas, pensamientos, reflexiones fugaces que merecían un hueco en mi memoria (y por ende, en este blog), no es que no haya pensado unos 15 millones de veces en actualizar, es que no había ganas.

Y ahora que me he puesto tampoco es que me muera por escribir, pero la experiencia del fin de semana merecía una reseña y el compromiso de intentar encontrar un poco de espíritu para reflexionar, desvariar, contar y ordenar pensamientos, que buena falta me hace. Lo que sea, pero escribir. Mucho o poco, pero escribir.

Pues eso, que como ave fénix, mi blog y yo renacemos de nuestras cenizas (para volver a ellas, más pronto que tarde, me temo).

Veremos lo que tardo en sacar una entrada decente, no demasiado larga ni demasiado corta, que no aburra a los muertos, del finde en el Summercase...